La Casa
Consistorial, restaurada, muestra unas líneas
próximas a la arquitectura tradicional canaria.
Junto a ella, la Casa de la Cultura, que cuenta con
biblioteca y auditorio. El municipio consta de cinco
poblaciones, que son el casco, El Calvario, San Nicolás,
San José y Ravelo. Están habitadas por
8.006 personas, según los datos del Instituto
Canario de Estadística (Istac) correspondientes
a 2002.
Dispone de numerosos lugares de interés. De importancia
histórica está la iglesia de San Pedro
Apóstol, de principios del siglo XVI, en la que
destaca el tabernáculo del altar mayor, de plata
repujada, perteneciente a la escuela lagunera del siglo
XVII. La ermita de Nuestra Señora de los Ángeles,
de 1505, es de las más antiguas de la Isla, con
un valioso retablo barroco de principios del siglo XVII.
También tiene interés el manantial de
Los Lavaderos.
La casona de La Baranda, del siglo XVII, es un claro
ejemplo de la arquitectura rural canaria. El Cabildo
de Tenerife la ha convertido en la Casa Museo Insular
de la Vid y el Vino. En esa zona se localiza también
la Casa de la Miel.
Cuenta además con el encanto de distintas playas
de difícil acceso al borde de los acantilados,
como las de El Puertito, Callao de los Parrales, Rojas,
El Cangrejo o La Garañona.
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